domingo, 17 de enero de 2016

Etílicas 28 (Great Lakes Burning River, 6% abv)****

Entre lineas (1993) y  Antonia Eiriz 


Según un ánsar pierde altitud y anticipa caer, El Eje de las montañas y los etílicos hangares reguarda un póstumo desatino sobre las ramas de los secos cedros. En tanto, arriba, mano donde estaría la ilusión, síntoma mayor cala el estado irrevisable. Y con ello, una sorpresiva sombra acaece por si abajo fuese giro, 1000 grados, en el volcán que la distancia fue. Y desbarra. Como prótesis, esplendor de lo que fuera, fin que aparenta y ahora transforma en roce- efeméride- al ánsar atreverse a mirar el mundo a los ojos.

Etílicas 27 (Southern Tier Creme Brulee, 9.6 % abv)****

Antoni Tapies
En medio de la sala tengo una mesa al estilo de Mongolia. Está rota. United Parcel Service (UPS) la rompió y aquí he heredado estas leñas talladas de colores falsos. Atizan cremas y memoria en un aroma expandido por una montaña en la que nunca me incumbirá el descuartizo del cuerpo humano. No creo que a nadie le interese esa cumbre o el importe de mi necesidad y o, por supuesto, el pedazo de inocencia hacia las turbias secciones de mi fe. Agrio soy. No argumentaré los recortes afirmados en una lectura paralela de Sebald y en la cual se cuaja una historia común de oriente a oxidante. Aparece en la sala -esta sala- el estado añejado, discusión, por el maltrato semental de una arácnida a punto de hacer algo temerario. Acepto, fútil, su servicio ante lo indigno. Mañana cargaré con la mesa. La pondré frente al edificio. Quien quiera adoptarla tendrá la ilusión que tuve con ella y los años de negada utilidad. O. Un hombre se bajará del camión de la basura. La cargará sin mucho esfuerzo. Halará una palanca. Y el ruido de los mecanismos a las 4 am despertará a alguien del otro lado de la calle 30 minutos antes de ir a trabajar.  


lunes, 11 de enero de 2016

Etílicas 26 (Lost Abbey Lost and Found, 8 % abv)**

La familia y Luis Gordillo


Mi doble hijo,
Ezra,
un ser aparte,
siendo yo padre de su madre,
me trae su Canto azul de ojos,
bate y pelota,
que allí preciso swing y en increíble arco,
se pierde entre las pencas de un palmito,
y,
se oye al instante en futuro,
eco de una Piazza dantesca,
rodar -dicha pelota- por los misterios

y sombras del jardín de solidagos repleto.

sábado, 9 de enero de 2016

Etílicas 25 (Founders Centennial IPA, 7 % abv)****



Solo puedo, proscrito, ambidiestro, un suspiro dar al lado de las constancias de la pantanosa quietud donde los gansos que llegan de Canadá levantan el vuelo sin preocuparse cuándo, cómo, desde, por qué, y adónde tienen que comparecer o si la determinante asimilación de la marea se extiende sobre los mimbres de la realidad, y las lanchas, que por allí tallan el talud del fango, dibujan una intensión mas allá de lo que la adrenalina extrae de esa empresa del ser al acudir, inherente, ante harta desilusión.

miércoles, 6 de enero de 2016

Etílicas 24 (Dogfish Head Piercing Pils, 6 % abv)****



Las palabras zurcen. Una camada de espumas, pespuntado rebaño en la distancia, la nieve. Doblegado este día por el viento, rótulos, es un túnel. Otra conciencia. Penetrar aquí, ahora, converge en el terreno donde el desvelo no se entiende con el delirio mientras el arrebatado caer de los copos celebra el vacío sin tener que entenderlo.

sábado, 2 de enero de 2016

Etílicas 23 (Weyerbacher Old Heathen Imperial Stout, 8% abv)***




Fisuras en los olores. Repartidos, botellas y revistas, volúmenes enteros de aceites, oliva y mazola, repechos de harinas en filtros y escaleras, bajadas de aguas, ronquera, a una garganta donde crujen, negros, los pasos, el estremecimiento. Las pesadumbres, el ahí de la polvareda, contra los libros esperan que las toquen. La Casa es una proporción de pertenencias seducidas y el brillo de estos bordes de vajilla polaca, dispares diseños, azulados, por el intercalo que se atreve estar aquí. O. Portugal en los poemas guindados, retando mi culpa- y su redor y su inercia y su Pi 3.14 y que, sin embargo, resiste mi piel, reguero, en su tigre deshecho en cada esquina, hediendo al halago que pertenece a un jovenzuelo fumando por vez primera. Pues, encima, las volutas de la angustia, las lluvias de persistentes calados, el moral del patio, afirman si estoy vivo. Y. O. Si por el silúrico espinazo, estriaciones, Bach se remete en las arrugas de toda esta pintura y descascaros. En efecto, si no estuviese yo, El Misterio, como es debido, pondrá su sello el día que alguien vuelva a vivir aquí.